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Ver versión completa : Matrimonio y Dinero.


CarlosBlanco
25-jul-2003, 16:08
LA RELACIÓN MATRIMONIAL Y EL DINERO.

"...porque raíz de todos los males es el amor al dinero , el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores." (1 Timoteo 6:10).

Uno de los males terribles que padecemos, lo producen los billetes y monedas. ¿Se ha fijado que es el motor principal de los problemas en el mundo? El dinero debería generar bienestar, paz, felicidad... pero por desgracia produce lo contrario: Codicia, crímenes, delitos, envidias...Y lo peor es que se atraviesan en el matrimonio y la familia y los desbarata ¿Por qué lo permitimos... ? ¿Cómo es posible que un peso valga más que el amor? No cabe duda que las opiniones del mundo son opuestas a las de la Biblia.

El mundo todo lo dice al revés ¿Ha oído eso de: "dinero maldito que nada vale..."?

¿Es cierto eso? ... la Biblia enseña que el dinero sirve para todo? (Eclesiastés 10:17).

El dinero ¿es bueno, o es malo? ..por supuesto que es bueno. Pablo dice que el mal no está en el dinero sino en el amor al dinero... Esa es la raíz de todos los males... es lo que origina la codicia y que hace que muchos se extravíen de la fe, y tengan muchos dolores. Convendría que analizáramos esto, pero a la luz de la Biblia, por que ¿qué es más importante, el dinero u obedecer a Dios? pues muchos escogen desobedecer y les entra un apetito por el dinero, que los pierde.

El dinero destroza el amor, rompe matrimonios, familias, sociedades, pueblos enteros y es una trampa mortal cuando no advertimos sus mecanismos.. Ordenemos este asunto en caso que le esté produciendo problemas o le esté extraviando de la fe, o le esté traspasando de muchos dolores.

Dice el Señor: "donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón".( Mateo 6:21).

Quien pone sus ojos en el dinero, con él se va su corazón. Es un error, quitar los ojos del Creador y ponerlos en lo creado... Si nuestro tesoro está en el amor al cónyuge, un billete no debe romperlo, pero ¿verdad que hay muchos que hasta dejan de hablarse cuando falta dinero? El pretexto que usan es que aprendieron un refrán que dice: "A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero""... pero si no lo damos a la mujer y a los hijos... ¿A quién lo vamos a dar? Si al casarme decido fundar mi familia, lo menos que puedo darles es todo lo que tenga. Sólo que el mundo nos ha mal educado.

¿Quién gana el dinero? La familia, porque el núcleo básico es una sociedad en la que todos ganan según su función ¿o lo gana el socio capitalista?

La esposa lo gana atendiendo el hogar y sus pequeños... los hijos lo ganan sacando buenas notas en la escuela, aunque lo cobra el papá, desarrollando su profesión, su actividad, o su empleo. El, no es el dueño de ese dinero... es el administrador delante de Dios. El varón lo recibe y junto con la esposa, lo administran para el bienestar familiar.

La Biblia dice que se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel, es decir, sin avaricia, sin egoísmo; en beneficio de toda la familia.

Una esposa pregunta: "Oye mi amor ¿Cuánto ganas?" ¡Error! Debería preguntar: ¿Cuánto ganamos? El esposo egoísta contesta a la pregunta: "Uh... este... pues... digo... mira... yo... ah... ejem... ¡No sé...!"

Todo varón sabe lo que gana, pero muchos no lo confiesan para no tener que compartirlo.

¿Es el dinero, un medio o un fin? En la respuesta está el problema.

Cuando el dinero es un fin produce codicia, egoísmo y desavenencias conyugales; porque la ambición trae consigo exigencias, afanes, compras superfluas, desacuerdos. Dice Jesús: "Los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa." (Marcos 4:19).

Cuando en el matrimonio cristiano si el dinero es un fin, ahoga la palabra no produce porque quien mira el dinero, ni se sacia, ni fructifica.

El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto (Eclesiastés. 5:10). Esa es la razón porque se acusa al dinero de ser raíz de todos los males. La Biblia incluso acusa a la codicia de provocar la muerte: Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, La cual quita la vida de sus poseedores (Proverbios 1:19).

La codicia es el apetito desordenado por poseer o almacenar riquezas propias, o ajenas, que es lo peor. Por eso, uno tiene que tener cuidado de no caer en codicia...

¿Quien debe administrar el dinero en una familia cristiana? ¿El; o ella?

1. Si lo maneja él, lo da a cuentagotas... no lo suelta.
2. Si lo maneja ella, se lo gasta todo en los ofertones y en promociones en las que los almacenes usan de trucos y engaños publicitarios, o lo comparte con su mamá, sin que el marido se entere.

Es preciso manejar el dinero, juntos, en la presencia de Dios, a base de un presupuesto familiar.

Ventajas:

a. Ayudarse a no tener amor al dinero, ni fondos aparte. Porque hay hogares donde se dice: "Mi dinero... tu dinero..." ¿no deberíamos decir: "nuestro dinero"?
b. Apoyarse mutuamente para una administración equitativa y justa.
c. No extraviarse de la fe, ni ser traspasados de muchos dolores.
d. No caer en los engaños de las compras de multinivel ni en las tarjetas de crédito. ¿Cuál es la trampa? "Viaje ahora, pague después" "Pague con el poder de su firma"... ¡Mire qué descubrimiento! ¿Quién dice que nuestra firma puede hacernos obtener cosas gratuitas? Ni las firmas en los cheques; porque sin depósitos, no hay retiros.

Quién usa tarjetas de crédito está normalmente atrapado en los pagos a plazos, que no pueden pagarse con el "poder de una firma". No se paga con firmas, sino con billetes que cuesta mucho obtener. Pero las instituciones crediticias, atacan la vanidad personal, para que la gente ignorante gaste aún lo que no tiene: "Si puedo pagar firmando, gasto lo que no tengo y hasta invito a los amigos. Al fin que hay después pago y si no tengo... hay veré después cómo le hago...".

Los bancos cobran intereses según la época del año que pueden ir del 30 al 50% , es decir que pagamos pesos a $1.50. La artimaña comercial es evidente: el poder de la firma hace gastar pesos, a 1.50 o más, o sea que en vez de ahorrar, usted paga casi una mitad más por lo que está comprando... Por eso los bancos ponen las tarjetas de crédito al alcance de cualquiera, que resultan fuertes trampas para gente desordenada y vanidosa.

La Biblia no habla de las tarjetas de crédito, porque no es tan superficial; la Palabra de Dios va más al fondo. Veamos el mandato: "Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otro." (Romanos. 13:7-8).

Eso está totalmente en contra de las compras a crédito. Dice claramente No deber... y pagar... porque una economía con deudas, siempre sufre y si alguno desobedece a Dios, puedo asegurarle que nunca le alcanzará lo que gane, ni lo disfrutará.

El que obedece a Dios, ni se esfuerza trabajando en días de reposo, ni tiene deudas, porque conoce la bendición del dar, es decir... ¡diezma!

El cristiano no busca lo que Dios añade, sino tiene como prioridad buscar a Dios, como Jesús manda en el evangelio: "Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas." (Mateo 6:33). Esta regla no la enseñará nunca la televisión; porque es una oferta de Dios sólo para sus hijos, es decir, que es un problema no de dinero, sino de orden y de fe. Y en ello, esposo y esposa hemos de estar perfectamente en armonía, sin diferencias ni discrepancias, sino puestos de acuerdo en la presencia de Dios, para ordenar las finanzas ¿Cuánto ganamos? ¿Cuánto gastamos? El equilibrio entre estas dos acciones, es lo que voy a proponerle, para que usted gaste sólo lo que gana, y jamás disponga de lo que no gana.

¿Se ha sentado usted alguna vez con su cónyuge y han hecho juntos un presupuesto familiar? Eso evita extraviarse de la fe y ser traspasado de muchos dolores y nos aparta de la tentación de un excesivo amor al dinero. Ese es el punto de partida para unas finanzas sanas del hogar, y en ese momento, se acaban los gritos, las amenazas, los pleitos por causa del dinero.

Con ingresos fijos es fácil el cálculo; con ingresos eventuales se complica un poco, pero créame, esto puede ayudarle a no traicionar nuestro amor por causa de pesos y centavos. Lo mismo si maneja negocios y sus entradas son variables... en cualquier caso ayuda muchísimo tener un presupuesto común de ingresos y egresos.

Cada uno puede manejar los porcentajes según su caso y adaptarlo a sus necesidades. Puede hacer las modificaciones para equilibrar su ingreso y gastos. Si ya tiene casa puede tener otro renglón: reparaciones, instalaciones, etc. o compras especiales como: muebles, aparatos, implementos, por que un auto, un cambio de casa, se hace cuando se recibe dinero extra o aguinaldos.

Sugiero que el "gasto de la esposa" se incremente de vez en cuando, porque algunas están recibiendo lo mismo que cuando teníamos tres ceros más en la moneda. Permítaseme un texto: "En su día le darás su jornal, y no se pondrá el sol sin dárselo; pues es pobre, y con él sustenta su vida; para que no clame contra ti a Yahweh, y sea en ti pecado." (Deuteronomio 24:15).

Sé que habla ahí del jornalero, pero es que hay algunos que no aportan al hogar lo necesario... es pecado!

El hombre se queja de que ella gasta mucho... Por favor, acompáñela al mercado para que vea... Así tendrá una idea cabal de lo que somos capaces de comprar o gastar.

Es importante separar alguna cantidad para dar a la esposa, los hijos... Puede dar una pequeña cantidad a la mamá... pero también a la suegra... y esto por lo que dice la Biblia de honrar a los padres ¿Le parece?

Quiero terminar con unas cuantas reglas pequeñas de orden en el gasto familiar:

1. Un presupuesto permite ver en qué renglones pueden ampliarse o reducirse los gastos, sin sacrificar a la familia, con un plan de prioridades y plazos. No deje de dar comida a los hijos, a cambio de una sala o refrigerador nuevos.

2. No haga compras impulsivas... cuidado con los créditos, ofertas y las compras en abonos, aun cuando le ofrezcan descuentos hasta del 50 por ciento.

3. Haga compras procurando ahorrar. Use los "mercado sobre ruedas", los "tianguis", las tiendas de bajo impuesto, pero lugares que garanticen calidad a precio razonable en cantidad sólo necesaria para el consumo... cuidado con los "Price Club", "Sam's", etc., donde el atractivo de compra puede superar su bolsillo.

4. Mostrar a toda la familia el presupuesto familiar para hacer notar la situación económica real del hogar, proponiendo cooperación y esfuerzo personal para evitar desperdicios (aunque sobre... no tirar luz, agua, papel, etc.).

5. No trate de competir socialmente. Sea realista... Dios siempre estará listo a sustentarnos, pero no trate de alternar con la vecina rica o vanidosa. Alegrese con lo que tienen; no vean arriba; vean al que tiene menos que ustedes. Dice Pablo apóstol: "Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto." (1 Timoteo 6:8).
¿Verdad que tenemos más de lo que merecemos?

6. Trabajando honestamente y administrando el dinero confiemos en quien dice:

"Echa sobre tu Dios tu carga y El te sustentará." (Salmos 55:22).

"No temas, porque Yo estoy contigo, no desmayes porque Yo soy tu Dios... siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia." (Isaías 45:10).

"Ahora pues, no tengas miedo, yo te sustentaré, a ti y a tus hijos..." (Gen 50:20).

¿Puede usted confiar en esas palabras? Pero, sea agradecido con lo poco o mucho que Dios le permite tener y adminístrenlo juntos para el bien familiar.

7) No olvide que un descuido nos hace entrar en codicia y por ella, muchos se extravían de la fe... ¿Estaré exagerando? No, escuche:

"Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas." (Mateo 6:24).

Quien se extravía de la fe, es propio que resulte traspasado de muchos dolores y como familia cristiana, hemos de dar testimonio de la provisión divina Si no lo damos, no es porque Dios no nos bendiga económicamente, sino porque no sabemos recibir las promesas, porque no sabemos utilizarlas, porque no aprovechamos ni administramos bien los recursos que recibimos.

8) Oremos, pidiendo al Señor nos permita un acuerdo conyugal en esta área del dinero.

En el amor de Cristo,
Rev:Blanco

Maranatha
26-jul-2003, 19:11
Saluditos Pastor!

Gracias por compartir este mensaje de gran edificacion para las familias y parejas, muy bueno!

Dios le guarde y le bendiga Pastor carlos!
Abrazos.

JuanMiguel
07-ago-2003, 22:48
Muchas gracias reverendo Carlos Blando:

Por esta tremenda enseñanza que nos ha compartido. Le testifico que ya tomé la parte que me corresponde para ponerla en práctica en mi hogar.

Respetuosamente,

Su amigo,

Juan Miguel
:D :D