CarlosBlanco
08-mar-2003, 18:40
Sin Muros.
En esta oportunidad quiero compartir con uds una palabra que habla acerca de los Muros, muros que no te dejan avanzar, muros que no te dejan llegar a la meta que Dios te ha prometido.
Son muros que nos ponemos nosotros mismos, y generalmente están en nuestra mente: los muros son limitaciones que nos ponemos en nuestra mente.
Uno de ellos es la incredulidad. Nos ponemos en nuestra mente a tratar de analizar, a tratar de entender. Y le creemos al diario, al noticiero, pero dudamos de la palabra de Dios.
Le creemos muchas veces a lo que la gente nos dice, pero a Dios le pedimos señales.
A ninguna persona conocida le pediríamos cuatro señales para creer que lo que dice es cierto, pero a Dios mucha veces sí le pedimos señales.
¿Sabes por qué? Porque el espíritu de incredulidad se levanta cuando uno deja de ser sencillo. Por eso Jesús dijo que nos tendríamos que volver como niños que son de fe sencilla.
El espíritu de incredulidad nos hace dudar, nos hace quedarnos; es el que nos dice¿"será verdad lo que te profetizaron?" Entonces decimos: ¿ será verdad o no será verdad?.
Cuando José recibió el sueño profético de que iba a ser levantado, lo primero que hubo fue envidia. Dice que a los hermanos les dio tanta bronca, que lo tiraron a un pozo vacío que estaba en el medio del desierto.
Me imagino a José en el pozo. Cualquiera de nosotros hubiera dicho, "Señor, entonces ese sueño no fue profético".
Más de uno hubiese llorado y dudado de Dios. Sin embargo, José tenia la convicción de que esa palabra que había recibido era Sí y Amén.
¿Sabes por qué? Porque en su mente no había muros.
Luego dice la Biblia que la esposa de Potifar, su amo, trató de hacerlo caer en pecado, más José dijo: ¿Podré pecar contra mi Dios? El sabía que el pecado iba a ponerle muros en el espíritu y en la mente. Y dice también la Biblia que lo llevaron a la cárcel.
Me imagino a cualquiera de nosotros allí, diciendo "¿Por qué Señor? Yo te fui fiel; yo di testimonio, yo que te amé, yo que no elegí este sueño... por qué yo a la cárcel? Y la mujer está libre, haciendo lo que quiere!"
Sin embargo, dice la Biblia que Dios estaba con José. El fue un hombre que no dudó, sino que creyó la palabra hasta que un día esa palabra se cumplió.
Yo sé que en tu vida hay palabras, hay sueños y metas que debes alcanzar. No permitas que el enemigo levante en tu mente la incredulidad, muros de duda que te roben el sueño que Dios te ha entregado.
Hace un tiempo atrás recibí del Señor que había tres tipos de cristianos: Los cristianos llenos de Espíritu Santo, los cristianos que se apartan y no se congregan, no oran y no adoran y los cristianos castrados, que son los que van a la iglesia, adoran y oran; tienen sueños, pero se han dejado robar ese sueño.
No podes multiplicarte a nivel espiritual, porque te han robado lo más valioso que es la fe, por eso en tu corazón debe haber fe, créele a Dios con sencillez.
Dile a Dios: " Señor, no se cuánto va a tardar, no se si me van a tirar a un pozo o a la cárcel, mas la palabra que me diste la creo, la abrazo y corro tras el sueño. Y si tarda, que tarde pero yo voy a ser fiel.
No dejes que se levante la fortaleza de incredulidad en tu mente. No dejes que el enemigo te zumbe en el oído, y te diga:" ¿Y?"
José tardó trece años. Tenía diecisiete cuando recibió el sueño y a los treinta años de edad, se cumplió.
Se mantuvo los trece años fiel. Fue tan fiel a Dios, que hasta Faraón - Autoridad máxima, de la potencia más grande de ese entonces, Egipto- dijo: "Dios está con ese hombre".
Un endemoniado político descubrió que había un Dios poderoso en la vida de José, porque fue un hombre que no dejó que en su mente se levantaran muros.
Dios te dice a ti hoy que vas a vivir sin muros, en tu adoración, en tu alabanza.
Cuando los muros de tu espíritu se caigan, la primera señal que vas a tener es que vas a adorar con libertad. Cuando tengas libertad del Espíritu, vas a festejar a tu Dios con alegría.
Cuando Dios te rompe el muro de la vergüenza, el muro de tu propia manera de ser, tus limitaciones humanas, en tu espíritu vas a tener una adoración sin muros.
Cuando alguien levanta muros, vive encerrado, vive como un esclavo.
El pueblo de Israel salió de Egipto, pero los muros de Egipto los acompañaban. Egipto no había salido de sus corazones, de adentro de ellos.
El pueblo de Israel decía "¿por que no volvemos atrás?" Y antes de tomar la tierra, ya se daban por muertos. Dios les daba milagros, les daba su presencia; pero a esa gente nunca les alcanzaba.
Hay gente que en vez de disfrutar todas las bendiciones que Dios les dio, están amargados por las bendiciones que Dios nos les da.
A veces estamos esperando que Dios nos de algo, y Dios dice:" No te voy a dar hasta que no aprendas a mirar a tu costado y reconozcas todas las bendiciones que yo te he dado". Hay gente tan obsesiva con sus problemas que lo único que le interesa es su propio problema, en vez de ver todas las bendiciones que Dios le ha dado y decir: "Señor, te pido perdón por haber sido egoísta; porque lo único que hice fue solamente orar por mí problema en vez de adorarte. Gracias por todos las cosas que me entregaste, y no tuve un corazón agradecido.
Dice la Biblia que cuando el pueblo de Israel tenía problemas, corrían a Moisés y le decían: "ora por nosotros, Moisés; haz algo". Eran Moisés-dependientes; no tenían la capacidad de decir "voy a buscar a Dios, voy a pagar el precio".
Dios está levantando una iglesia que pague el precio para buscar a Dios, y no creyentes infantiles que buscan al pastor para que ore siempre por ellos.
Gente que se está poniendo de pie y está diciendo: voy a tomar la autoridad, me voy a parar firme. Voy a derribar los muros de mi vida, y voy a seguir adelante.
Cueste lo que cueste, voy a pagar el precio que tenga que pagar, voy a romper todo muro que el diablo me ponga adelante de mi camino. Lo voy a deshacer porque Dios lo ha dicho: Sin muros será habitada Jerusalén y Dios va a ser muro de fuego alrededor mío. Aleluya!
Vas a llegar hasta donde te propongas llegar, si luchas por tu sueños, peleas por tu sueños.
Quiero decirte que Dios honrará tu fe, te dará la prosperidad que soñaste, la sanidad que soñaste o la bendición que le estás pidiendo.
Dios te dice que tienes que perseverar, tienes que seguir adelante. No tienes que desistir ni mirar los problemas. Ni medirte según lo que el diablo o las circunstancias te dicen; créele a Dios que te dijo:" sin muros, yo seré muro de fuego alrededor tuyo".
Veamos en el libro de Ruth.
Quiero hablarte de esta mujer que vivió sin muros.
Dice la Biblia que Noemí tuvo dos hijos que se casaron con dos chicas del lugar. Luego de un tiempo estos muchachos mueren y Noemí se quedó con sus dos nueras, Ruth y Orfa. Ella les dijo: no tengo más hijos, y ha venido pobreza; váyanse cada una por su camino y hagan su vida libremente.
Orfa aceptó el consejo y se fue, pero Ruth le dijo: "No te voy a dejar".
Ruth representa a los cristianos fieles que le dicen a Dios" no te voy a dejar, si te seguí en las buenas voy a estar con vos en las malas". Es esa gente que cuando la sanidad no llega, cuando viene la tormenta, cuando la palabra profética todavía no se cumple, dicen: "Señor, no me pidas que te deje ni que me aparte de ti, donde tu vayas iré yo, tu pueblo será mi pueblo y tu serás mi Dios".
Esa es la gente que Dios está buscando: gente fiel. Es esa gente que deja atrás su pasado, que hizo el duelo por su pasado, lo cerró para siempre y sigue adelante.
Ruth no solamente dejó atrás su pasado, sino que dio lo mejor de sí, dice la Biblia que trabajó sin descansar, porque dio lo mejor de sí.
Gente que cuando adora, da lo mejor; cuando ofrenda, da lo mejor; cuando dan, es lo mejor de sí.
Ruth representa esa gente que trabaja para Dios. S quieres tu bendición, tienes que luchar por ella.
Siempre llega el sueño, pero tienes que luchar por ese sueño; tienes que poner todo de tu parte y decir: "Señor, yo quiero mi bendición".
Cuando somos fieles, amamos al Señor.
Dios recompensa y reconoce tu trabajo. Todo trabajo que hagas para Dios, El te recompensará. Por mas pequeño que sea, será recompensado por Dios.
Ruth era una mujer virtuosa. Cuando una persona es fiel al Señor, esa fidelidad hace que su carácter sea atractivo. Si tienes problemas con tu carácter, empieza a amar a Dios, y el amor de Dios va a cambiar tu manera de ser.
Tu autoestima y la estima que tienen los demás de vos va a aumentar. Dice la Biblia que la gente decía que Ruth era mejor que siete hijos. La gente te va a valorar.
El amor de Dios va a hacer que tu estima se ensanche, porque van a ver que el amor de Dios está en tu corazón.
Ruth terminó casándose. Es un símbolo de prosperidad: empezó desde lo más bajo y terminó siendo dueña de todo, porque fue fiel a su Dios.
Te invito a que puedas mirar adentro de tu corazón. Tal vez haya muros que debas derribar en tu mente, en tu espíritu.
Hoy Dios te dice: "Toda fortaleza se cae por mi poder. Sin muros, sin límites. Yo renuevo tus fuerzas. Como prosperé a José, así te prosperaré también a Ti. ¡Aleluya!
Bendiciones!
Rev:C.Blanco.
En esta oportunidad quiero compartir con uds una palabra que habla acerca de los Muros, muros que no te dejan avanzar, muros que no te dejan llegar a la meta que Dios te ha prometido.
Son muros que nos ponemos nosotros mismos, y generalmente están en nuestra mente: los muros son limitaciones que nos ponemos en nuestra mente.
Uno de ellos es la incredulidad. Nos ponemos en nuestra mente a tratar de analizar, a tratar de entender. Y le creemos al diario, al noticiero, pero dudamos de la palabra de Dios.
Le creemos muchas veces a lo que la gente nos dice, pero a Dios le pedimos señales.
A ninguna persona conocida le pediríamos cuatro señales para creer que lo que dice es cierto, pero a Dios mucha veces sí le pedimos señales.
¿Sabes por qué? Porque el espíritu de incredulidad se levanta cuando uno deja de ser sencillo. Por eso Jesús dijo que nos tendríamos que volver como niños que son de fe sencilla.
El espíritu de incredulidad nos hace dudar, nos hace quedarnos; es el que nos dice¿"será verdad lo que te profetizaron?" Entonces decimos: ¿ será verdad o no será verdad?.
Cuando José recibió el sueño profético de que iba a ser levantado, lo primero que hubo fue envidia. Dice que a los hermanos les dio tanta bronca, que lo tiraron a un pozo vacío que estaba en el medio del desierto.
Me imagino a José en el pozo. Cualquiera de nosotros hubiera dicho, "Señor, entonces ese sueño no fue profético".
Más de uno hubiese llorado y dudado de Dios. Sin embargo, José tenia la convicción de que esa palabra que había recibido era Sí y Amén.
¿Sabes por qué? Porque en su mente no había muros.
Luego dice la Biblia que la esposa de Potifar, su amo, trató de hacerlo caer en pecado, más José dijo: ¿Podré pecar contra mi Dios? El sabía que el pecado iba a ponerle muros en el espíritu y en la mente. Y dice también la Biblia que lo llevaron a la cárcel.
Me imagino a cualquiera de nosotros allí, diciendo "¿Por qué Señor? Yo te fui fiel; yo di testimonio, yo que te amé, yo que no elegí este sueño... por qué yo a la cárcel? Y la mujer está libre, haciendo lo que quiere!"
Sin embargo, dice la Biblia que Dios estaba con José. El fue un hombre que no dudó, sino que creyó la palabra hasta que un día esa palabra se cumplió.
Yo sé que en tu vida hay palabras, hay sueños y metas que debes alcanzar. No permitas que el enemigo levante en tu mente la incredulidad, muros de duda que te roben el sueño que Dios te ha entregado.
Hace un tiempo atrás recibí del Señor que había tres tipos de cristianos: Los cristianos llenos de Espíritu Santo, los cristianos que se apartan y no se congregan, no oran y no adoran y los cristianos castrados, que son los que van a la iglesia, adoran y oran; tienen sueños, pero se han dejado robar ese sueño.
No podes multiplicarte a nivel espiritual, porque te han robado lo más valioso que es la fe, por eso en tu corazón debe haber fe, créele a Dios con sencillez.
Dile a Dios: " Señor, no se cuánto va a tardar, no se si me van a tirar a un pozo o a la cárcel, mas la palabra que me diste la creo, la abrazo y corro tras el sueño. Y si tarda, que tarde pero yo voy a ser fiel.
No dejes que se levante la fortaleza de incredulidad en tu mente. No dejes que el enemigo te zumbe en el oído, y te diga:" ¿Y?"
José tardó trece años. Tenía diecisiete cuando recibió el sueño y a los treinta años de edad, se cumplió.
Se mantuvo los trece años fiel. Fue tan fiel a Dios, que hasta Faraón - Autoridad máxima, de la potencia más grande de ese entonces, Egipto- dijo: "Dios está con ese hombre".
Un endemoniado político descubrió que había un Dios poderoso en la vida de José, porque fue un hombre que no dejó que en su mente se levantaran muros.
Dios te dice a ti hoy que vas a vivir sin muros, en tu adoración, en tu alabanza.
Cuando los muros de tu espíritu se caigan, la primera señal que vas a tener es que vas a adorar con libertad. Cuando tengas libertad del Espíritu, vas a festejar a tu Dios con alegría.
Cuando Dios te rompe el muro de la vergüenza, el muro de tu propia manera de ser, tus limitaciones humanas, en tu espíritu vas a tener una adoración sin muros.
Cuando alguien levanta muros, vive encerrado, vive como un esclavo.
El pueblo de Israel salió de Egipto, pero los muros de Egipto los acompañaban. Egipto no había salido de sus corazones, de adentro de ellos.
El pueblo de Israel decía "¿por que no volvemos atrás?" Y antes de tomar la tierra, ya se daban por muertos. Dios les daba milagros, les daba su presencia; pero a esa gente nunca les alcanzaba.
Hay gente que en vez de disfrutar todas las bendiciones que Dios les dio, están amargados por las bendiciones que Dios nos les da.
A veces estamos esperando que Dios nos de algo, y Dios dice:" No te voy a dar hasta que no aprendas a mirar a tu costado y reconozcas todas las bendiciones que yo te he dado". Hay gente tan obsesiva con sus problemas que lo único que le interesa es su propio problema, en vez de ver todas las bendiciones que Dios le ha dado y decir: "Señor, te pido perdón por haber sido egoísta; porque lo único que hice fue solamente orar por mí problema en vez de adorarte. Gracias por todos las cosas que me entregaste, y no tuve un corazón agradecido.
Dice la Biblia que cuando el pueblo de Israel tenía problemas, corrían a Moisés y le decían: "ora por nosotros, Moisés; haz algo". Eran Moisés-dependientes; no tenían la capacidad de decir "voy a buscar a Dios, voy a pagar el precio".
Dios está levantando una iglesia que pague el precio para buscar a Dios, y no creyentes infantiles que buscan al pastor para que ore siempre por ellos.
Gente que se está poniendo de pie y está diciendo: voy a tomar la autoridad, me voy a parar firme. Voy a derribar los muros de mi vida, y voy a seguir adelante.
Cueste lo que cueste, voy a pagar el precio que tenga que pagar, voy a romper todo muro que el diablo me ponga adelante de mi camino. Lo voy a deshacer porque Dios lo ha dicho: Sin muros será habitada Jerusalén y Dios va a ser muro de fuego alrededor mío. Aleluya!
Vas a llegar hasta donde te propongas llegar, si luchas por tu sueños, peleas por tu sueños.
Quiero decirte que Dios honrará tu fe, te dará la prosperidad que soñaste, la sanidad que soñaste o la bendición que le estás pidiendo.
Dios te dice que tienes que perseverar, tienes que seguir adelante. No tienes que desistir ni mirar los problemas. Ni medirte según lo que el diablo o las circunstancias te dicen; créele a Dios que te dijo:" sin muros, yo seré muro de fuego alrededor tuyo".
Veamos en el libro de Ruth.
Quiero hablarte de esta mujer que vivió sin muros.
Dice la Biblia que Noemí tuvo dos hijos que se casaron con dos chicas del lugar. Luego de un tiempo estos muchachos mueren y Noemí se quedó con sus dos nueras, Ruth y Orfa. Ella les dijo: no tengo más hijos, y ha venido pobreza; váyanse cada una por su camino y hagan su vida libremente.
Orfa aceptó el consejo y se fue, pero Ruth le dijo: "No te voy a dejar".
Ruth representa a los cristianos fieles que le dicen a Dios" no te voy a dejar, si te seguí en las buenas voy a estar con vos en las malas". Es esa gente que cuando la sanidad no llega, cuando viene la tormenta, cuando la palabra profética todavía no se cumple, dicen: "Señor, no me pidas que te deje ni que me aparte de ti, donde tu vayas iré yo, tu pueblo será mi pueblo y tu serás mi Dios".
Esa es la gente que Dios está buscando: gente fiel. Es esa gente que deja atrás su pasado, que hizo el duelo por su pasado, lo cerró para siempre y sigue adelante.
Ruth no solamente dejó atrás su pasado, sino que dio lo mejor de sí, dice la Biblia que trabajó sin descansar, porque dio lo mejor de sí.
Gente que cuando adora, da lo mejor; cuando ofrenda, da lo mejor; cuando dan, es lo mejor de sí.
Ruth representa esa gente que trabaja para Dios. S quieres tu bendición, tienes que luchar por ella.
Siempre llega el sueño, pero tienes que luchar por ese sueño; tienes que poner todo de tu parte y decir: "Señor, yo quiero mi bendición".
Cuando somos fieles, amamos al Señor.
Dios recompensa y reconoce tu trabajo. Todo trabajo que hagas para Dios, El te recompensará. Por mas pequeño que sea, será recompensado por Dios.
Ruth era una mujer virtuosa. Cuando una persona es fiel al Señor, esa fidelidad hace que su carácter sea atractivo. Si tienes problemas con tu carácter, empieza a amar a Dios, y el amor de Dios va a cambiar tu manera de ser.
Tu autoestima y la estima que tienen los demás de vos va a aumentar. Dice la Biblia que la gente decía que Ruth era mejor que siete hijos. La gente te va a valorar.
El amor de Dios va a hacer que tu estima se ensanche, porque van a ver que el amor de Dios está en tu corazón.
Ruth terminó casándose. Es un símbolo de prosperidad: empezó desde lo más bajo y terminó siendo dueña de todo, porque fue fiel a su Dios.
Te invito a que puedas mirar adentro de tu corazón. Tal vez haya muros que debas derribar en tu mente, en tu espíritu.
Hoy Dios te dice: "Toda fortaleza se cae por mi poder. Sin muros, sin límites. Yo renuevo tus fuerzas. Como prosperé a José, así te prosperaré también a Ti. ¡Aleluya!
Bendiciones!
Rev:C.Blanco.